Branding

El despertar de la marca Star Wars y el co-branding

Por 20 enero, 2016 septiembre 16th, 2018 No Comments

Disney Star Wars

Con el tiempo se aprecian mejor los acontecimientos, si una decisión ha sido acertada o por el contrario un fracaso. En el mundo empresarial, y por asimilación en el de las marcas, se realizan estudios de mercado y se da un valor primordial a los números, pero al final, seas una pequeña empresa o la todopoderosa Disney, hay que lanzarse y confiar.

En 2012 Disney compró Lucasfilm por 3.000 millones de dólares y anunció una nueva trilogía de Star Wars, una decisión nada descabellada para una compañía-imperio que había adquirido en el pasado una cadena de televisión como la ABC, los estudios Pixar, y más reciéntemente Marvel Entertainment. ¿Sacaría beneficios de la marca Star Wars para justificar semejante desembolso? Nadie dudaba de ello hace cuatro años, porque el universo creado por George Lucas había demostrado desde finales de los setenta ser un monstruo del merchandising.

Lo que generaba incertidumbre desde luego no era si la adquisición era acertada o no en términos económicos. Era si Disney, después del mal sabor que dejaron las precuelas a nivel artístico, sería capaz de dotar de valores positivos a la marca Star Wars y convertirse en un nuevo despertar de la confianza. La clave estaba en seguir el modelo Marvel, creando un universo que enganchase al público año tras año con nuevas aventuras, que en lo cinematográfico significaría la producción de una nueva trilogía, pero también spinoffs y series de animación.

Star Wars El Despertar de la Fuerza

El despertar de la marca Star Wars

El estreno de la primera película de la nueva trilogía era fundamental para recuperar esa confianza en la marca. Disney había contado con los mejores profesionales, varios equipos trabajando casi simultáneamente en la creación de sucesivas películas, y la infraestructura para publicitarse en todos los medios. ¿Cómo recuperar el interés del público? La estrategia que iban a seguir parecía clara desde que salieron a la luz los primeros trailers: ofrecer al público lo mismo que en la trilogía protagonizada por Luke Skywalker, Leia y Han Solo. Sólo así se podía explicar que la nueva película recuperase el mismo estilo artesanal de las antiguas, el uso de animatronics en todo lo posible en lugar del exceso de efectos por ordenador, o la desaparición del número del episodio en el logotipo de la película.

En efecto así fue. Llegó el estreno, las críticas fueron muy buenas pero la impresión que tuvimos los que conocíamos el universo creado por Lucas era que estábamos casi ante un remake de la película de 1977. Viéndolo desde el prisma del branding, una experiencia de marca que nos era muy familiar y que podíamos asociar perfectamente a valores positivos.  Porque —aunque parezca una decisión conservadora y poco valiente— lo que nos estaban ofreciendo J. J. Abrams y Lawrence Kasdan, director y guionista, era lo que todos pedíamos: una vuelta a la fórmula original. Se mire como se mire, una decisión acertada.

Respecto a los beneficios económicos, después de un mes del estreno de la película, podemos decir que ha superado todas las previsiones. Con 200 millones de presupuesto, más de 1.800 millones recaudados en salas a nivel mundial.

Co-branding allá donde miremos

Por último, dada la espectación y la confianza de la marca Disney no era de extrañar que todas las empresas importantes quisieran asociarse con Star Wars para aprovechar el tirón. Entre diciembre y enero aparecieron numerosas campañas fruto del co-branding, llegando al punto de saturar a cualquiera que estuviese viendo la tele o andando por la calle. A continuación unos ejemplos.

Santalucía seguros Star Wars

Foto: La Chica de Azul (elenapachecozaragoza.blogspot.com.es)

Alberto Fuster

Alberto Fuster

Ingeniero de título, apasionado del diseño gráfico y web, así como todo lo que tenga que ver con la cultura visual y la creatividad. Especializado en imagen corporativa, desarrollo web y posicionamiento SEO.

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